Visita de hermanos/as de The Evangelical Lutheran Good Samaritan Society


culto-2017-02-21-at-15-58-08El pasado domingo 19 de febrero recibimos la visita de hermanas y hermanos de The Evangelical Lutheran Good Samaritan Society (USA), junto a una delegación de la misión Luz y Vida (Caracolí).  El grupo liderado por el Pastor Greg Wilcox (Vice President, Mission Effectiveness and Senior Pastor) y acompañado por el pastor Natanael Lizarazo, compartió el servicio religioso con la comunidad, presentó algunos obsequios a las mujeres y participó del ágape organizado por la congregación: un delicioso sancocho, amenizado por canciones en la voz de Jorge Riaño y Harvey Jr. Pinzón, ingenieros que apoyan proyectos de desarrollo en San Pablo.

Al culto asistieron más de 120 personas, incluyendo al pastor Jairo Suárez y la pastora Consuelo Preciado, junto con sus hijos; así como personal de Diaconía que acompaña los proyectos de Caracolí (Ciudad Bolívar) y Buen Samaritano (Soacha).

La Iglesia Evangélica Luterana San Pablo, se congracia con estas actividades de integración, qculto-2017-02-21-at-15-58-11ue permiten acercar a cuantos trabajan en la obra del Señor en diferentes lugares.  Al dar la bienvenida al culto, el pastor Nelson Celis refirió: “En una época en que se pretende construir nuevos muros para separar a la humanidad con criterios étnicos, nosotros desafiamos los tiempos, pues construimos puentes,  extendemos lazos y trazamos nuevos caminos que nos permiten estar unidos como seres humanos, trabajar juntos en la misión a la que fuimos llamados y dar testimonio de comunión en Cristo.”

 

NUEVO COMITÉ ADMINISTRATIVO EN SAN PABLO


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En Asamblea Ordinaria, realizada tras el culto del domingo 5 de febrero, en el que la Palabra del Señor nos recordó que somos Sal y Luz del mundo, la Iglesia Evangélica Luterana San Pablo, eligió su nuevo Comité Administrativo y abordó temas cruciales para la continuación de su misión en el sur de Bogotá, luego de cuarenta años de servicio como congregación luterana en Tunjuelito.

En un ambiente fraterno, colmado de alegría, risas y ágape, se conformó así el nuevo CAC, que servirá a la iglesia  hasta el año 2021:

Presidente: Guiovanni Nuñez Robayo

Vicepresidente: Elizabeth Gámez Ochoa

Tesorera: Sandra Contreras Villamarín

Secretaria: Katherine Pico Salcedo

Fiscal: Ariel Díaz Lizarazo

Vocal: Andrés Alba Urrego

Vocal (suplente): Diana García Puentes

Entre otros asuntos abordados, diversas propuestas de fortalecimiento espiritual y formativas, proyectos de impacto social y carácter productivo, disposición para la conmemoración de La Reforma y continuidad en la labor de los ministerios de la iglesia.

Adicionalmente, durante el culto se oró por la vida de la señora Olga Mora, que el 9 de febrero cumple años, reconociendo su labor y dedicación a la iglesia desde su fundación, por medio de una placa de agradecimiento.

VANESSA, JOVEN DE SAN PABLO VOLUNTARIA DE LA “WORLD REFORMATION EXHIBITION” EN ALEMANIA


Compartimos la publicación de Katie Kline, en el blog  http://8000feetandcounting.blogspot.com.co/2017/01/colombian-young-adults-headed-to-germany.html en la que se refiere el gozo porque tres jóvenes luteranos de Colombia estarán a lo largo de este año en Alemania colaborando en los actos conmemorativos de la reforma, entre ellos Vanessa Gómez, miembro de nuestra comunidad:

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Wednesday, January 25, 2017

Colombian Young Adults Headed to Germany

This year, 2017, Lutherans, Catholics, and other Protestants all around the world are celebrating the 500th Anniversary of the Reformation. The Lutheran Church of Colombia (IELCO) is proudly sending three of their young adults (still considered youth here) to Germany for the year. Below is an article written by Marian Coy (president of the JLMC – national youth group) along with the three who are headed to Germany: Cristian Bernal, Vanesa Gomez and Diana Vasquez. I have had the opportunity to work closely with all three, especially Cristian (duing ProFILE 2015) and Diana (during ProFILE 2016), they all three are excellent leaders and I have no doubt will take their responsibilities seriously and make IELCO proud! The three leave tomorrow, please keep them in your prayers for safe travels as well as a wonderful year full of learning, teaching and a lifetime of memories.

(Letter translated by Curtis):
The year 2017 brings with it an anniversary of global connotation, an event that changed the Germany of the middle Ages. The reform was carried out by Martin Luther, who not only changed the way of seeing the Church in society but also changed society itself and its absence of intellectual criticism of its context.(Letter translated by Curtis)

In 1517 the monk and theologian Martin Luther published 95 Theses on the system of commerce of indulgences in the Catholic Church. His criticism was directed at the preaching and practice of “indulgences” and counteracted this system with the power of faith that relies only on the grace of God. Because of this, the Evangelical Church in Germany (EKD) and the Protestant Kirchentag (DEKT) are organizing the commemoration of the 500th anniversary of the Reformation, for which they have created the organization “r2017″.

This event, being of great importance in Germany as well as globally, the organization (r2017) made a call addressed to 300 young people from all over the world, who would like to work as volunteers in the planning and execution of all the events from February to November of 2017.

In February 2016, Cristian Bernal (Coordinator of the Llanos Region of the Lutheran Youth Mission of Colombia, JLMC of IELCO) was the first to find a Facebook publication that Caroline Bader (FLM youth secretary) posted, and he was the first to apply. Subsequently, the JLMC, understanding the importance of this event and the possible opportunity for the young people of Colombia, decided to join the campaign. They sent a letter to all congregations, missions and preaching points of the national church, informing about this opportunity.

For the Lutheran Youth Mission of Colombia, it is a pleasure to inform you that after a long process, Cristian Bernal (leader of the Santiago Apostolic Mission of Yopal), Diana Vásquez (leader of the Congregation Divine Redeemer of Bucaramanga) and Vanesa Gómez (at the San Pablo Congregation in Bogota) have been accepted to participate in this great celebration and traveled on January 26, 2017 to the city of Wittenberg, Germany to begin their volunteer work.

These young people will be working on a project called the “World Reformation Exhibition” which includes “Confirmant and Youth Camps” and “European Reformation Youth Map”. The “World Reformation Exhibition” project is a large exhibition that will take place in seven cities in Germany and will run for four months (June-September). There will be art programs, concerts and many other events in which these three young people will assist.

It is worth mentioning that the process to participate in this project was carried out directly with the organization “r2017” and its call was open to all young people in the world (Lutherans and non-Lutherans), interviews and formalities were carried out via e- Mail and skype with the selection committee in 2016.

It is noteworthy that these young people will travel through the organization ICYE (International Cultural Youth Exchange) at the request of the organization r2017. The ICYE organization helps them with the visa procedures and prepares them in a camp the third weekend of January 2017.

As JLMC we feel completely represented by these three young people and we know that they will do an excellent job. We hope in the love of Christ that this be one of the best experiences of their lives.

Mesa Coordinadora Juventud Luterana Misionera de Colombia 2015-2017

Posted by Katie Andert Kline

ENCIENDE UNA LUZ: 30 EMISIÓN SEGUNDA TEMPORADA “MES DE LA BIBLIA”


Trigésimo programa de la segunda temporada de “Enciende una Luz”, del 13 de octubre de 2016, sobre “Mes de la Biblia”. Programa #58 desde el inicio del espacio.

Con el Rvdo.  Nelson Celis. Invitados: My. Faber Palacio, Cap. Maricela Caicedo, Sg. Jonathan Gantiva, Sg. Adriana Cortés, María Fernanda Benavides; Ejército de Salvación.

Con fe y esperanza renovadas celebramos la vida en Santiago Apóstol


yopal-2016-10-09

En su visita pastoral a la Misión Santiago Apóstol, entre el 7 y 9 de octubre, el Rev. Nelson Celis ratificó el compromiso de fortalecer los vínculos entre las iglesias de la IELCO, como lo es la Congregación San Pablo (Tunjuelito, Bogotá), con la misión en Yopal (Casanare).  “La iglesia que camina en unidad ha de ser testimonio del Reino de Dios, del compromiso con su Evangelio y del Espíritu que nos mueve a trabajar en la obra sin considerar las diferencias culturales, geográficas y de servicio que en su diversidad como luteranos manifestamos”, indicó el pastor que sirvió en Yopal desde diciembre de 2011 hasta enero de 2015 y que desde entonces pastorea la iglesia San Pablo, que ha establecido fraternal relación con la iglesia Santiago Apóstol.

Tres días de visita a las familias de la iglesia, estudios bíblicos en respuesta a las necesidades de la comunidad, acompañamiento a personas que están viviendo el duelo, y a los ministerios de la iglesia, así como celebración comunitaria de la Palabra y el Sacramento, entre otras cosas, estuvieron presentes en la agenda del pastor.

El gozo y la alegría de una comunidad que con fe y esperanza se congrega, aun sin pastor, pero con Cristo mismo liderando la iglesia, son el aliciente para continuar caminando.  Los frutos de la labor pastoral de los últimos años se ven reflejados en la continuidad de los ministerios y de los servicios de la Misión que desde la distancia cuenta con la oración y respaldo de la comunidad eclesial en Bogotá.  Es de destacar también el llamado del pastor Celis a “rodear de apoyo, acompañar en su proceso formativo  y orar por Luis Eduardo Rojas, quien se viene capacitando para servir en la iglesia como evangelista y está ya liderando la comunidad con los dones y talentos que el Señor le ha otorgado”.  El sacerdocio universal puesto de manifiesto ante la coyuntura especial que atraviesa la iglesia.

ENCIENDE UNA LUZ: 28 EMISIÓN SEGUNDA TEMPORADA “JÓVENES ESTUDIANTES Y PAZ”


Vigésimo octavo programa de la segunda temporada de “Enciende una Luz”, del 29 de septiembre de 2016, sobre “Jóvenes y paz”. Programa #56 desde el inicio del espacio.

Con el Rvdo.  Nelson Celis. Invitados: Estudiantes de grado décimo y once del Colegio Integral Avancemos: Darwin Chacón (Cabildante estudiantil Consejo de Bogotá), Yeison Alejandro Aldana, Fabián López.

Tejiendo Soberanía Alimentaria: Alternativas y quehaceres desde el territorio


conversatorio-soberania-alimentaria

Extendemos una invitación al conversatorio: Tejiendo Soberanía Alimentaria: Alternativas y quehaceres desde el territorio

El sábado 1 de Octubre de 2:00 a 5:00 en las instalaciones de la Iglesia Luterana San Pablo, Dirección: Carrera 13D #51 – 56 sur, Barrio Tunjuelito, Bogotá. (http://www.ielco.org/tunjuelito/)

Integrantes de La Red de Semillas Libres de Colombia compartirán sus experiencias con el tema de Soberanía Alimentaria:http://reddesemillaslibresdecolombia.ning.com/rsl

Si tienen interés en los temas de: semillas, seguridad alimentaria, soberanía alimentaria, semillas criollas y nativas, medio ambiente, transgénicos, derechos humanos; será una oportunidad muy interesante y valiosa para conocer las experiencias y conocimientos de los involucrados en el tema.

Pedimos el favor de compartir esta información con cualquier otra persona o red que sepan que podría estar interesado.

Proyecto Justicia y Vida
Iglesia Evangélica Luterana de Colombia

ENCIENDE UNA LUZ: 25 EMISIÓN SEGUNDA TEMPORADA “EJERCITO DE SALVACIÓN”


Vigésimo quinto programa de la segunda temporada de “Enciende una Luz”, del 1 de septiembre de 2016, sobre “El Ejército de salvación y su campaña de prevención de la trata de personas”. Programa #53 desde el inicio del espacio.

Con el Rvdo.  Nelson Celis. Invitados: Ejército de Salvación (Mayor Faber Palacio, Mayora Taura Cuyan, Capitana Maricela Caicedo)

“… QUEDAS LIBRE DE TU ENFERMEDAD”


LUCAS 13:10-17 (Reflexión del Rev. Nelson Celis)

Texto:

10 Un día de reposo, Jesús estaba enseñando en una sinagoga, 11 y allí estaba una mujer que hacía ya dieciocho años sufría de un espíritu de enfermedad. Andaba encorvada, y de ninguna manera podía enderezarse. 12 Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: «Mujer, quedas libre de tu enfermedad.» 13 Y en el mismo instante en que Jesús puso las manos sobre ella, la mujer se enderezó y comenzó a glorificar a Dios.14 Pero el jefe de la sinagoga se enojó porque Jesús la había sanado en el día de reposo, así que le dijo a la gente: «Hay seis días en los que se puede trabajar. Para ser sanados, vengan en esos días; pero no en el día de reposo.» 15 Entonces el Señor le dijo: «Hipócrita, ¿acaso cualquiera de ustedes no desata su buey, o su asno, del pesebre y lo lleva a beber, aun cuando sea día de reposo? 16 Y a esta hija de Abrahán, que Satanás había tenido atada durante dieciocho años, ¿no se le habría de liberar, aunque hoy sea día de reposo?» 17 Ante estos razonamientos de Jesús, todos sus adversarios quedaron avergonzados, pero todo el pueblo se alegraba de las muchas maravillas que él realizaba.

Detalles a resaltar:

– Día de reposo (equivale a sábado)

– La escena ocurre en una sinagoga

– mujer encorvada hace 18 años

– Jesús estaba enseñando

– Jesús “vio”, “llamó”, habló liberándola de la enfermedad, “puso las manos sobre” la mujer

– Mujer se enderezó, comenzó a glorificar a Dios

– Jefe de la sinagoga se enojó, reprochó a la gente

-Jesús responde al jefe con fuerza

– Adversarios de quedaron avergonzados

– El pueblo se alegraba de las maravillas que Jesús realizaba

Reflexión:

Muchas situaciones vivimos como personas, en las que se confrontan nuestra fe en Cristo el Señor y la realidad que nos circunda.  No todo lo que vemos y oímos es esperanzador; no todo lo que acontece en nuestra historia es justamente lo que esperamos. Mas aún en medio de aquello que nos desconcierta, de las realidades que desbordan nuestra capacidad de respuesta, de nuestras mismas necesidades no resueltas, se presenta siempre la posibilidad de que Dios nos sorprenda con su mirada puesta en nosotros, su voz llamándonos y sus manos prestas para sanarnos de nuestros males y liberarnos de nuestras cargas.  No importa cuánto tiempo hace que “cargamos” con nuestros vacíos, o si atravesamos una etapa de nuestra vida en la que las circunstancias no parecen beneficiarnos; no importa si lo que enfrentamos, ante los ojos de los otros o incluso los propios, no tiene resolución:  El Señor está ahí, presente, activo, presto para ver nuestra realidad y actuar, como nos lo recuerda el salmista (Salmo 103:3-6): El Señor perdona todas nuestras maldades, y sana todas nuestras dolencias, nos rescata de la muerte, y nos colma de favores y de su misericordia, nos sacia con los mejores alimentos
para que renovemos nuestras fuerzas, como el águila; Él imparte justicia y defiende
a todos los que sufren por la violencia
.

La historia de la mujer narrada en el Evangelio de Lucas, nos pone frente a la cruda realidad de quien ha perdido del horizonte de su proyecto de vida, la esperanza de ser parte e integrarse plenamente a la sociedad.  Además de la triste realidad de padecer a causa de una condición que día a día le reduce más, la mujer de la historia ha perdido la esperanza de recuperarse, pues son ya 18 años desde que vive de este modo y nada parece cambiar en sentido favorable; de hecho, ni siquiera pide al Maestro, al único que puede ayudarla, que lo haga.  Encorvada en su propia miseria, reducida ante la mirada de la sociedad, acostumbrada ya a no tener otro horizonte que sus propios pies y el suelo que pisan, ¿que podría desear o soñar esta mujer diferente a su sanidad?, sin embargo, nada hay que, después de 18 años de vivir así, le lleve a pensar que todo podría ser diferente.  No es que no sueñe, no es que no trace planes para el futuro, no es que no crea en la posibilidad de vivir mejor, pero su historia y la carga de las últimas dos décadas le han robado el brillo de sus ojos y le han convencido de que para ella no habrá posibilidad de ver de nuevo hacia el frente, de mirarse fijamente al espejo, de encontrar su mirada con otros ojos que le transmitan amor.  Ella camina por la vida, en el ahora, en el paso que está por dar, cargada de su pasado, encorvada por la curiosa mirada de quienes caminan a su lado pero que no le pueden ayudar a incorporarse, a asumir una posición más digna.

La historia de la mujer encorvada, es la historia de muchos en nuestra sociedad, el relato de un sinfín de encorvados, por los señalamientos, reducidos por los prejuicios de que son víctimas, aplastados por el rechazo de quienes les ven como diferentes, quienes les juzgan por la condición que viven, pero no se atreven a acercarse para verlos a los ojos y comprender su historia.  Cada vez más encorvados, incapaces de ver a los otros, desposeídos de su dignidad, encerrados en su limitado universo, con la carga interior de estar en medio de otras personas, que los consideran un estorbo.  Hace falta quien les lleve a levantar el rostro, quien les acoja aunque no les pueda sanar, quien les reconozca como semejantes con amor y sin prejuicio.

El Señor a través del profeta Isaías (58:9b-10) dice: Si quitas de tu medio el yugo, el dedo amenazador, y el lenguaje hueco; y si compartes tu pan con el hambriento y satisfaces el hambre de los afligidos, entonces tu luz brillará entre las tinieblas, y la oscuridad que te rodea será como el mediodía; advirtiéndonos así que, frente a los miles de “encorvados” estamos en medio de una oscuridad intensa que sólo será disipada cuando quitemos los prejuicios que nos atan, dejemos de señalar y juzgar y nos hagamos ofrenda y comunión para quien se encuentra afligido.  ¿Piensa cuántas personas se han cruzado últimamente en tu camino a quienes por su condición has rechazado o incluso invisibilizado para no comprometerte con su historia? ¿qué cosas te llevan a ti mismo/a a estar encorvado/a y perder el horizonte de tus sueños, de tu vida?

El relato del Evangelio, que nos hace ver a la mujer en su desgracia, nos pone también en escena su única posibilidad de transformación, su única oportunidad de salvación, que es también la nuestra: un Dios que nos ve, nos llama y nos libera de nuestra carga con su toque amoroso.  Pero entre Él y la mujer encorvada, entre Él y nosotros, está también la mirada desenfocada de otros que nos consideran inoportunos, quienes no ven el milagro que Dios está obrando, sino la transgresión a lo establecido, la prevalencia de la ley y el yugo, frente a la compasión.  Personas que fácilmente juzgan porque no logran entender la condición del otro, ni la acción de quien si le ha reconocido y busca redignificarlo. Cabe aquí recordar la dura reacción de Jesús, ante personas como estas: Pero ¡ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas! Porque le niegan a la gente la entrada al reino de los cielos, y ni ustedes entran, ni tampoco dejan entrar a los que quieren hacerlo (Mt 23:13).

Recientes acontecimientos en nuestra patria, nos ponen de manifiesto cómo estorban para la edificación del Reino entre nosotros, quienes alzan el dedo para juzgar -sin que tengan autoridad para hacerlo-, emiten sentencias y hasta acuden a las Sagradas Escrituras para impedir la gracia a otros, gracia que sólo el Señor tiene potestad de conferir y que da sin distinción; personas que no tienen reparo en excluir y estigmatizar a los diversos “encorvados” de la sociedad, pero que nunca han tenido el coraje de mirarles a los ojos y descubrir en ellos la mirada del mismo Cristo; les encorvan cada día más y sobre ellos ponen el peso de la ley, cuando podrían levantarles con la fuerza invencible del amor.  No comprenden el obrar de Dios, pero presumen de conocer y aplicar su ley: estos no han querido aceptar la invitación del Señor que les dice: Vengan a mí todos ustedes, los agotados de tanto trabajar, que yo los haré descansar. Lleven mi yugo sobre ustedes, y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallarán descanso para su alma; porque mi yugo es fácil, y mi carga es liviana (Mt 11:29-30) y tampoco permiten que otros accedan a tal invitación.

Mas el Cristo vivo, ve, llama, toca, libera y devuelve la salud integral a quien, aun sin pedírselo, permite que Él obre y esto lo hace por encima de los que ponen obstáculos a la gracia, de quienes viven la triste esclavitud de una ley que pretenden cumplir sin comprender, y que siendo ellos mismos encorvados, no se reconocen como tales, pero en medio de sus retorcidos prejuicios sólo les alcanza la vista para identificar la paja en el ojo ajeno (Cf. Lc 6:41ss), estos que por su hipocresía, serán avergonzados.  El mismo Señor, nos reconoce como hermanos, miembros de la misma familia, endereza nuestra vida para que le demos gloria y le alabemos, superando las limitaciones de la ley deshumanizada y poniendo nuestra vida en el plano de la vivencia de la gracia.  La abundancia del amor de Dios alcanza para reconstruir nuestro proyecto de vida, levantarnos en dignidad el rostro para que le veamos y nuestra mirada repose de nuevo en el horizonte de plenitud que de su Reino nos quiere mostrar.  No más ver a pocos centímetros de nuestros ojos, con la limitada trayectoria de nuestros pasos, Él quiere que le veamos haciendo caminos y llevándonos a recorrerlos, quiere que su plan sea el nuestro, su voluntad lo que vivamos.  No importa cuántas miradas se posen sobre nosotros para juzgarnos, importa sólo la mirada de Cristo para rescatarnos.  No tienen peso los juicios que pesan sobre nosotros por parte de nuestros “hermanos”, importa sólo la misericordia de nuestro verdadero Hermano, Hijo del Padre que nos ha adoptado.  Nada nos hará encorvar de nuevo sobre nuestro propio pecado: ¡Cristo nos libera y endereza para seguir sus pasos!

Sabiendo que nadie puede limitar la gracia de Dios, la cual es derramada por igual sobre todos, los que están dentro de la iglesia y los que están fuera, incluso de la misma comunión de fe, ¿qué actitud asumiremos en adelante como cristianos/as frente al llamado del Señor a acoger y recibir a los más pequeños, a no juzgar, pues no nos ha sido concedida la autoridad para hacerlo, a dejar la hipocresía y ver por encima del pecado del ser humano la gracia que le es dada y el dador de ésta? ¿cómo ayudaremos a reencausar la iglesia para que sea efectivamente sal y luz del mundo y dé testimonio de Aquél que nos ha llamado de las tinieblas a la luz, de la muerte a la vida?

El Evangelio proclamado hoy concluye invitándonos, además, a no ser parte de los adversarios de Cristo, los que han de ser avergonzados, sino como su pueblo, alegrarnos de las muchas maravillas que realiza en nuestra vida. ¿Nos mueve en verdad y estamos dispuestos a dejarnos liberar y enderezar por el Señor o nos resulta más cómodo continuar poseídos por el espíritu de enfermedad que nos agobia y seguir en la vida encorvados?

El Dios de la vida, que ha puesto sus ojos en los corazones quebrantados, en los excluidos y rechazados, en las humanidades encorvadas y que llama con voz compasiva para tocar la vida entera de quienes están doblegados y enderezarlos, nos resulte cercano para que acojamos su gracia y obremos conforme a su modo de ser y actuar, en su nombre lo proclamamos. Amén.

 

“Vine a traer fuego a la tierra…”


LUCAS 12:49-56 (Reflexión por el Rev. Nelson Celis)

¿Nos hemos preguntado alguna vez lo que significa para nosotros seguir a Cristo, ser parte de la iglesia, creer y trabajar en el proyecto del Reino? ¿A qué cosas hemos renunciado, qué hemos dejado de hacer, qué cambios hemos tenido que realizar?  De seguro es más que tener que madrugar cada domingo para asistir a culto, o trasnochar cuando asistimos a un estudio bíblico nocturno.  Es más que separar algún dinero de nuestro salario para dar la ofrenda, apoyar la cafetería y cubrir los costos de desplazamiento hacia la iglesia.  ¡Y es que si no lo fuera, realmente sería muy pobre y triste nuestra vida cristiana!

Y en una época como la que vivimos, con tanta persecución a causa de expresar lo que se piensa o cree, públicamente; con tan fuertes tendencias hacia la polarización del pensamiento y de la vida misma y en medio de tantos fanatismos lejanos del deseo de Cristo de que vivamos en unidad y que nos amemos unos a otros, no está de más pensar que algún grado de dificultad habrá de conllevar seguir los pasos del Maestro.

Ahora bien, si hoy en día resulta difícil vivir la fe en Cristo, aun cuando se habla tanto y en tantos escenarios – incluida la misma iglesia-, de Derechos Humanos, de libertad de culto y credo, de libre desarrollo de la personalidad, de respeto por la diferencia, de no discriminación, y muchas otras cosas que los cristianos mismos predicamos cuando recordamos que “Dios no hace acepción de personas” (Ro 2:11; Hch 10:34; Ga 2:6; Ef 6:9), pero que la mayoría de veces no aplicamos, a pesar de estar ligadas con nuestra identidad de discípulos y discípulas, hermanos todos en Cristo, hijos del mismo Padre; ¡cuánto más habrá resultado difícil, por no decir arriesgado, seguir a Cristo y su enseñanza en el tiempo que desarrolló su ministerio!

Quienes hicieron opción por el Evangelio, evidentemente vivieron conflictos y división: con sus familias, con sus vecinos, con las instituciones religiosas y políticas y hasta con su propia conciencia, que les empujaba a aceptar la salvación en Cristo, incluso a costa de su propia vida, como lo expresa el mismo Evangelio según San Lucas (9:24), en palabras de Jesús: “Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá, y todo el que pierda su vida por causa de mí, la salvará.”   El seguimiento de Cristo, implicaba cuestionar lo establecido y a quienes usaban la ley para oprimir, pero no la ponían por obra, antes bien, terminaban por volverse estorbo para los demás, como lo evidencia Jesús en Mt 23:13: “¡ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas! Porque le niegan a la gente la entrada al reino de los cielos, y ni ustedes entran, ni tampoco dejan entrar a los que quieren hacerlo.”

Ser judío y seguir a Jesús, un rabino itinerante que se rodeaba de personas con mala fama, comía con ellos, se dejaba tocar por y tocaba a personas impuras, y además predicaba un mensaje de perdón, aceptación de todos y amor, incluso a los enemigos, tendría que tener consecuencias funestas. Pertenecer a un pueblo diferente del judío y seguir a un rabino judío que cumple las leyes de su nación, pero que cuestiona cómo éstas lesionan al ser humano y se convierten en una carga, que anuncia un mensaje de inclusión a pesar de pertenecer a un pueblo excluyente, que enseña principios universales de comunión y tolerancia, tendría que resultar poco convencional, sorprendente y hasta generar justificada desconfianza.

Adicionalmente, seguir a Jesús, movía a cambiar el modo de creer, asumir a Dios como Padre y cercano e incluso asumir nuevos valores, cambiar de perspectiva frente al otro, rechazar la tentación de juzgar, aceptar como hermano a todo aquél que cumple la voluntad del Padre, en fin, seguir a Jesús conllevaba una nueva forma de vida: la misma asumida por Él.

Y es que además, Jesús con su ministerio desafía los valores tradicionales y rompe con las estructuras y estilos de vida dominantes, siendo fiel hasta la muerte, aunque esto le traiga angustia (Lc 12:50) y para quienes le siguen signifique subordinar los lazos familiares a los valores del Reino. De ahí que confesar a Jesús trae división, conflicto, peligro, y esto parece paradójico tratándose de aquél a quien el profeta Isaías llama “Príncipe de paz” (Is 9:6).

Lamentablemente, el dilema que representa para los contemporáneos de Jesús seguirlo, no pareciera ser el de los cristianos de nuestro tiempo. Y habría que preguntarnos si somos capaces de vivir el Evangelio como Cristo, asumiendo todos los riesgos; si nos hemos enfrentado realmente a divisiones en nuestro hogar por ser coherentes con los valores del Reino, si el fuego del Espíritu Santo que recibimos en el bautismo, está ardiendo en nuestra vida, en nuestras relaciones, en el ministerio que desarrollamos, o si más se asemeja a la lánguida llama de una vela… eléctrica, que ni siquiera calienta.

Algunos cristianos hablan de Cristo, sólo en clave de una vida futura, de un “más allá” esperanzador, pero ajeno al tiempo presente, al hoy y al ahora, que es donde se debate nuestra existencia; al aquí y en este lugar, que es donde nos hacemos prójimos, donde vivimos el amor, donde Cristo reclama un vaso de agua, vestido, consuelo y compañía.  Por eso, Jesús cuestiona la habilidad que tenemos para discernir el aspecto del cielo y de la tierra (Lc 12:56), pero no el tiempo presente, ¡ojo! no sólo el futuro, sino el ahora, es lo que ha de interesarnos en principio, en el seguimiento de Cristo, pues sólo así, en el presente vivimos recibiendo y haciendo uso de su gracia que alcanza para siempre.  Muchas de nuestras oraciones, prácticas y rituales están por fuera de tiempo y no dicen nada frente al sufrimiento del mundo, frente a la pobreza y el hambre, frente a las persecuciones por tan variados motivos, más bien, parece que nuestra vida de fe estuviera restringida al ensimismamiento, hasta que aparece un motivo para alzar la mano, extender el dedo y señalar y juzgar a otros, incluso con la Biblia en la otra mano.  Como sabemos que somos justificados por Cristo y lo profesamos en el calor de la iglesia, caemos en una piadosa indolencia y nos ubicamos en la posición de los puros y santos, escogidos y selectos, librados del fuego eterno, que no mueven un dedo para ser prójimos de quienes lo requieren, pero sí para señalar los pecados ajenos. Ante esa actitud, Cristo nos da un apelativo: “¡Hipócritas!” (Lc 12:56), pues asumimos lo que nuestro estimado pastor Bonhoeffer habría de llamar “gracia barata”.

Sin embargo, la idea no es restregarnos en el rostro nuestra ineptitud como cristianos a medias, sino repensarnos en el seguimiento y discipulado, fijar la mirada en Jesús, quien murió en la cruz, como dice la carta a los Hebreos (12:2), asumiendo, además, las indicaciones del Salmo 82 que nos demanda defender a los pobres y a los huérfanos, hacer justicia y liberar a los afligidos, menesterosos y necesitados, y ponerlos a salvo del poder del pecado.  Para esto es necesario, partir de reflexionar sobre cómo hacer más productiva nuestra participación en la iglesia, el tiempo que compartimos antes, durante y después del culto; cómo no sólo creer en Cristo, sino también vivir como Él en medio de nuestra realidad, partiendo de la casa, el trabajo, la iglesia, para impactar la sociedad. También ver en qué medida, Cristo y su fuego transformador y purificador nos lleva a participar de la vida de la iglesia no como una obligación, sino como el escenario donde al compartir mi fe me animo, animo a otros, me preparo para enfrentar el mundo y hacer la diferencia en él.

Seguir a Cristo, de seguro traerá división a muchas dimensiones de nuestra vida, -y es necesario que así suceda para permitir el cambio que Dios quiere obrar en nuestra vida-, pero traerá también gozo y alegría, paz y reconciliación si nos identificamos con Él y con su anuncio, si respondemos a su llamado de ser voz profética que sabe leer los signos de los tiempos y no se queda de brazos cruzados, si le escuchamos y confiamos cuando dice: “Mi palabra es como el fuego; ¡es como un mazo que parte las piedras!” (Jr 23:29) y que agrega “Yo he venido para traer fuego al mundo, y ¡cómo me gustaría que ya estuviera ardiendo!” (Lc 12:49); si somos capaces de asumir la misión a la que nos ha llamado, juzgando por nosotros mismos lo que es justo (Lc 12:57) para que posibilitemos lo que anuncia el profeta Isaías cuando dice que “La justicia hará posible la paz; la justicia redundará en reposo y seguridad para siempre.” (Is 32:17).  ¿Nos animamos a seguirle siendo bautizados con el bautismo con el que Él fue bautizado? (Lc 12:50; Mc 10:38-39).  Si es así, digámosle “¡Levántate, oh Dios, y juzga la tierra! ¡Tuyas son todas las naciones!” (Sal 82:8).

MISIÓN SANTIAGO APÓSTOL


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La iglesia Evangélica Luterana San Pablo, como signo de unidad fraterna, acompañó durante los días 27 al 31 de julio, por medio de su pastor, el Rev. Nelson Celis, la comunidad que se congrega en Yopal.

Durante estos días se realizaron visitas  a las familias, estudios bíblicos (vida cristiana, la realidad del sufrimiento y la presencia de Dios), acompañamiento a los procesos formativos de los niños y niñas, conversatorios (fortalecimiento familiar, pedagogía para la paz), realización del programa online “Enciende una luz”, escuela dominical (La libertad cristiana) y se celebró el Culto Mayor con unción especial a los niños y niñas de la iglesia y a los enfermos.  Fueron días de compartir y de gozo en el caminar eclesial, así como un signo de la fuerza del Espíritu que nos une en oración y acción.

ENCIENDE UNA LUZ: 22 EMISIÓN SEGUNDA TEMPORADA “MISIÓN SANTIAGO APÓSTOL EN YOPAL”


Vigésimo segundo programa de la segunda temporada de “Enciende una Luz”, del 28 de julio de 2016, sobre “La Misión Luterana Santiago Apóstol en Yopal”. Programa #50 desde el inicio del espacio.

Con el Rvdo.  Nelson Celis. Invitados: Gladys Yirlandy Pérez, Filonila Benavides, Luis Eduardo Rojas, Cristian Bernal, líderes de la Iglesia Evangélica Luterana en Yopal.

ENCIENDE UNA LUZ: 21 EMISIÓN SEGUNDA TEMPORADA “FORMACIÓN CRISTIANA: ESCUELA BÍBLICA DOMINICAL”


Vigésimo primer programa de la segunda temporada de “Enciende una Luz”, del 21 de julio de 2016, sobre “Formación cristiana: Escuela bíblica dominical”. Programa #49 desde el inicio del espacio.

Con el Rvdo.  Nelson Celis. Invitado: Guiovanni Nuñez Robayo (Comunicador social, maestro de escuela dominical IEL San Pablo)